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miércoles, 15 de enero de 2014

Dar forma, sintetizar, ser libre, ordenar (Verdi contra Wagner)

"Tratad de crecer derechos y la vida os doblegará" ”[1]

Igor Stravinsky



No cabe duda de que una de las misiones del multimedia reside en su capacidad de síntesis, en este sentido, hereda una clara influencia de la naturaleza de la instantánea fotográfica a pesar de haber traspasado de lejos sus límites a través del movimiento y la secuencialidad. Con todo, el esfuerzo de cohesión requiere, por un lado ser plenamente consciente de la tradición heredada del cine y de la fotografía, y por otro realizar un ejercicio de voluntad y de rigor.
En relación a las tradiciones, Ígor Stravisnky en su Poética Musical escribe: “Una tradición verdadera no es el testimonio de un pasado muerto; es una fuerza viva que anima e informa al presente. En este sentido es cierta la paradoja que afirma graciosamente que todo lo que no es tradición es plagio...Bien lejos de involucrar la repetición de lo pasado, la tradición supone la realidad de lo que dura”[2].
En relación a la voluntad, Stravinsky también escribe sobre la virtud del rigor que en este sentido deben compartir compositores y periodistas, ya sea para no caer en la exploración del ego o en la lectura superficial. Sobre la belleza de la rigidez, escribe: "En todo lo que se inclina graciosamente es preciso que haya un esfuerzo de rigidez. Los arcos son bellos cuando se curvan solo porque tratan de mantenerse rígidos. El rigor, al ceder un poco, como la Justicia inclinada hacia la Misericordia, constituye toda la belleza de la tierra. Todas las cosas tratan de ser rectas y, por fortuna, ninguna lo puede. Tratad de crecer derechos y la vida os doblegará"[3].
Reivindicar la Poética Musical de Stravinsky como material de reflexión sobre la práctica multimedia del periodismo hoy tiene más sentido que nunca. Superada la fase bulímica en que parece que sea más importante hacer uso del aparato que contar la historia, a riesgo de caer en enfermedad crónica, es necesario considerar los límites. 
Los efectos de no trazarlos, nos vienen revelados, de nuevo,  por Stravinsky: "Un sistema de composición que no se asigna a sí mismo límites acaba en pura fantasía. Los efectos que produce pueden agradar accidentalmente pero no son susceptibles de repetición"[4]
Si para Stravisnky, Wagner revienta los límites[5], podríamos apuntar que Claud Lanzmann en su documental Shoah peca del mismo desenfreno, de la misma tendencia antimelódica hacia el infinito. "La melodía infinta” escribe Stravinsky “se muestra así como un ultraje a la dignidad y a la función misma de la melodía, que es, ya lo hemos dicho, el canto musical de una frase cadenciada. Bajo la influencia de Wagner las leyes que aseguran la vida del canto se han visto transgredidas, y la música perdió la sonrisa melódica"[6].
Más adelante, en otro post, nos centraremos exclusivamente en las herramientas del formato multimedia haciendo especial referencia a la música, y para ello analizaremos el multimedia A Bad Day de la fotógrafa catalana Laia Abril. El multimedia de Laia es interesante por varias razones, pero ahora viene al caso destacar la voluntad de la autora por querer transformar la historia de un tema complejo y peliagudo como son los trastornos de la alimentación – un tema de interés social – en un producto consumible, a través de la música de la apertura y de la exposición. Recuperando la melodía, recrea una falsa sensación de levedad que permite al usuario del multimedia conectar con Jo, el personaje que Laia nos está presentando. La música de la exposición tiene un aire de estribillo que nos remite a la canción de The Ronettes Be my Baby, de tal modo que inmediatamente después de visionar el multimedia, cualquier escucha de la canción original de 1963 nos puede remitir inmediatamente hacia un pensamiento sobre la historia expuesta en la pieza documental. Este retorno en forma de estribillo melódico nos lleva a recuperar lo escrito por Stravinsky en relación a Verdi: "Sé bien que voy contra la opinión corriente que quiere encontrar lo mejor de Verdi en la alteración del genio al que debemos Rigoletto, Il Trovatore, Aida y La Traviata. Sé bien que defiendo precisamente lo que la sociedad de preguerra despreciaba en la obra de este gran compositor. Lo siento, pero sostengo que hay más sustancia y más intención auténtica en el aria de La donna e è mobile, por ejemplo, en la cual esta sociedad no pudo ver sino una deplorable facilidad, que en la retórica y las vociferaciones de la Tetralogía.[7]" y prosigue "Quiérase o no, el drama wagneriano deja ver una inflación constante. Sus brillantes improvisaciones hinchan desmesuradamente la sinfonía y la alimentan menos que la invención, tan modesta como aristocrática, que brilla en cada pagina de Verdi"[8].
El documental de Lanzmann, al rechazar la música y mantener los planos en una melodía infinita responde a la tendencia que Stravinsky atribuye a la obra de Wager "que no es, para hablar con propiedad, un desorden, pero que trata continuamente de suplir una falta de orden[9]"
¿Como concreta el compositor ruso entonces la función del creador? Insiste en pasar por el tamiz los elementos que recibe en relación a los límites descritos al inicio de este punto y en relación a este hecho añade: “Si todo me esta permitido, lo mejor y lo peor, si ninguna resistencia se me ofrece, todo esfuerzo es inconcebible; no puedo apoyarme en nada y toda empresa, desde entonces, es vana”[10] 
Stravinsky alaba la libertad teórica: “Que me den lo finito, lo definido, la materia que puede servir para mi operación, en tanto que esté al alcance de mis posibilidades. Ella se me da dentro de sus limitaciones. Yo a la vez le impongo las mías.(...) Mi libertad consiste en mis movimientos dentro del estrecho marco que yo mismo me he asignado para cada una de mis empresas"[11]



[1] Ígor Stravinsky Poética Musical, pág 57
[2] Ibíd. p.59
[3] Ibíd. p. 57
[4] Ibíd. p.64
[5] En su Poética Musical Stravinsly escribe: “No sin motivo busco refriega con la famosa Gesamtkunstwerk. No le reprocho sólo su falta de tradición, su suficiencia de nuevo rico: lo que agrava su caso es que la aplicación de sus teorías ha asestado un golpe terrible a la música en sí misma" Ibíd p.61
[6] Ibíd. p. 64
[7] La música de Richar Wagner según Stravinsly “es mas improvisación que construcción, en el sentido musical estricto. Las arias, los concertantes y sus relaciones recíprocas en la estructura de una ópera confieren a la obra entera una coherencia que no es sino la manifestación exterior y visible de un orden interno y profundo. El antagonismo de Wagner y Verdi vienen muy a propósito para ilustrar mi pensamiento sobre esta cuestión. Mientras se abandonaba a Verdi al repertorio de los organillos, se saludaba complacientemente en Wagner al revolucionario típico. Nada más significativo que este abandono del orden a la musa popular en unos momentos en los que se glorifica lo sublime en el culto al desorden. Ibíd p.64
[8] Ibíd. p.63
[9] Ibíd. p.64
[10] Ibíd. 65
[11] Ibíd. p.66

sábado, 4 de enero de 2014

Cosmopolitismo imaginario



© Alberto García-Alix


El profesor de investigación de la UOC y director del IN3 Manuel Castells en 1998 ya sostenía la idea de que la información en su sentido más amplio, es decir, como comunicación del conocimiento, ha sido fundamental en todas las sociedades, pero que con las nuevas tecnologías de la información y las telecomunicaciones y a causa de las condiciones tecnológicas que han surgido en este periodo histórico; la producción el procesamiento, la organización, la comunicación, la gestión y la recuperación de la información se han convertido en la base del funcionamiento social, y por extensión en la base del funcionamiento de la guerra, del arte y de la cultura[1]. Por ese motivo hoy hablamos de sociedad informacional en lugar de hablar de sociedad de la información. Afirmar que la información tiente un papel destacado en nuestra sociedad es quedarse corto, nos encontramos con una forma específica de organización social en la cual la generación, procesamiento y transmisión de la información son fuentes fundamentales de productividad y de poder[2]. El teórico de la tecnocultura Paul Virilio lo ilustraba indicando que hemos cambiado el vehículo tradicional del s.XX – el coche – por el vehículo ciber audiovisual dónde todo llega a nosotros sin necesidad de movernos[3].

Ethan Zuckerman, investigador del Centro Berkman para Internet y la Sociedad de la Universidad de Harvard estudia la distribución de la atención en los medios tradicionales y en los nuevos medios, el uso de tecnologías para el desarrollo internacional, y el uso de las tecnologías de los nuevos medios por parte de activistas. Conjuntamente con su equipo de investigadores, recientemente ha desarrollado una plataforma de código abierto para el estudio de los medios de comunicación en línea que permite el análisis cuantitativo de la atención de los medios. En su conferencia durante el transcurso del evento TED Global 2010[4] Listening to Global voices[5] Zuckerman detectaba un fenómeno que ha llamado ‘cosmopolitismo imaginario’ y que consiste en afirmar que la sensación de conectividad global que percibimos a través de los nuevos medios es irreal y que la pobreza de los focos de atención que creíamos estar superando se reproducen también en los nuevos medios. De hecho, según Zuckerman, en los Estados Unidos en la década de 1970, se podía encontrar de un 35% a 40% más de noticias internacionales en cada nueva transmisión nocturna. El porcentaje se ha ido reduciendo hasta el actual 12% o 15% y la disminución de este porcentaje nos da un indicio claro acerca de la distorsión real en nuestra visión del mundo[6].

Zuckerberg hace referencia a unos cartogramas presentados en 2008 por Allisa Miller, presidente de Public Radio International, en los que Miller representa la distorsión sobre nuestra percepción del mundo basada en lo que las noticias de televisión norteamericanas transmitieron durante un mes,[7] en los cartogramas Zuckerman observa que “cuando se distorsiona un mapa basado en la atención, el mundo de las noticias de televisión estadounidenses se reducen básicamente a un gigante e inflado EEUU y un par de otros países que hemos invadido. Y básicamente de eso se tratan nuestros medios. Antes que concluyan que esto sólo pasa en las noticias televisivas de EEUU - lo cual es terrible, y estoy de acuerdo con esto - Estuve mapeando los medios de elites como el New York Times, y obtuve los mismos resultados. Cuando nos fijamos en el New York Times, o en otros medios de elite, lo que se obtiene en gran medida, son imágenes de naciones muy ricas y de naciones que hemos invadido[8]"

Bajo su punto de vista muchos de nosotros sobreestimamos la cantidad de información internacional diversa que encontramos en Internet y en otras redes de comunicación. Corremos el peligro de caer en el ‘cosmopolitismo imaginario’ convencidos de que estamos encontrando información de todos los rincones del mundo mientras que podríamos estar atrapados en homogéneas ‘cámaras de eco’[9] en las que sólo resuenan un determinado tipo de voces, no necesariamente plurales.

En su artículo publicado en pasado 13 de abril en La Vanguardia, Manuel Castells escribía que la práctica del periodismo está en plena transformación tecnológica y organizativa, cuyos efectos dependen de cómo se usen las nuevas formas comunicativas al servicio del principio perenne de informar en el interés público[10].

En el mismo artículo también escribe acerca de su reciente estudio acerca del futuro del periodismo. El estudio[11] publicado recientemente por Castells junto a Bregtje van der Haak, exdirectora de la televisión pública holandesa, y el premio Pulitzer Michael Parks, viene a constatar como, en efecto, los periodistas hoy necesitan la colaboración de múltiples especialistas en el proceso de integrar e interpretar el enorme volumen de información que circula por la red, a tiempo real, con independencia de criterio[12] y transparencia sobre la perspectiva desde la que se informa. “Lo que le queda al periodismo profesional en un mundo inundado de información” indica Castells “es la reputación profesional y la calidad del análisis. Porque si los medios no proporcionan lo que la gente no puede hacer por si misma, se autogestionará colaborativamente la información sin depender de los medios”.




[1] Manuel Castells, La era de la información, Madrid, Alianza, 1997-1998
[2] Ibíd
[3] Paul Virilio, Cibermundo, la política de lo peor, Madrid, Catedra, 1997
[4] TED (tecnología, entretenimiento y diseño) conjunto de conferencias a nivel global y sin ánimo de lucro propiedad de la Fundación Saplin cuya consigna es “ideas que vale la pena difundir”. Des de 2006 las conferencias se encuentran on-line de manera gratuïta en su pagina web, una de las principales caracteritsicas del proyecto está en las conferencias: los oradores disponen de aproximadamente 20 minutos para presentar sus ideas de la manera más innovadora y atractiva posible. El actual curador de las conferecnias es el reconocido peridoista inglés especialista en nuevas tecnologías Chris Anderson.
[5] Ethan Zuckerman, Listening to Global Voices, TEDGlobal, junio 2010
<http://www.ted.com/talks/ethan_zuckerman.html>
[6] Ibíd
[7] Alisa Miller, Ebook and Iran Vs Michael, en su blog GlobalMattersPots.com  http://globalmatterspost.blogspot.com.es/2009/12/ebook-and-iran-vs-michael.html 14/12/2009
[8] Ethan Zuckerberg, Op.Cit
[9] en referencia al proyecto Echo Chamber <http://www.echochamberproject.com/>
[10] Manuel Castells, El futuro del periodismo, La Vanguardia 13/4/2013
[11] Bregtje van der Haak, Michael Parks, Manuel Castells, The Future of Journalism: Networked Journalism, Internationl Journal of Communication vol 6, 2012.
< http://ijoc.org/ojs/index.php/ijoc/article/view/1750/832>
[12] y añade, “lo que no quiere decir neutralidad (que no existe y que además aburre)” Castells, Op. Cit